Decanos reunidos para aplicar los cambios

La presidencia de la Universidad Nacional de La Plata convocó ayer a los decanos de las 15 facultades con el objetivo de fijar criterios para la redacción del proyecto de resolución que dará una aplicación práctica al proyecto ya aprobado el martes y a la vez plantear una estrategia ante la ya anunciada ofensiva judicial de Medicina.

Al encuentro sólo faltó el titular de Medicina, Miguel Salvioli. Algunos decanos y también la presidencia manifestaron dudas acerca de la interpretación de las normas que rigen la actividad universitaria que permitirían al consejo superior imponer modificaciones en los sistemas de admisibilidad de las facultades.

Un vocero del rectorado contó que algunos decanos reaccionaron con disgusto cuando el titular de Derecho, Carlos Botassi, quien promovió la moción aprobada el martes, reconoció que Medicina pedirá a la Justicia que frene cualquier alternativa de cambio impuesta desde el consejo superior y que incluso podría obtener una respuesta positiva. Ese escenario también inquieta al rectorado, que teme por un fuerte "impacto institucional".

De todos modos, se aseguró que hubo coincidencia en promover acciones que lleven una respuesta a las reiteradas quejas de los estudiantes. Mientras el equipo del rector Azpiazu promueve una salida consensuada con las autoridades de Medicina, entre los decanos se imponía la idea de no apartarse de proyecto del consejero estudiantil Ramiro Verdesegar, que permite a los aspirantes reprobados ingresar a primer año, cursando en primer instancia materias optativas.

Contra lo que se informó desde el rectorado, el decano Botassi negó que planteara a sus pares la alternativa de un revés judicial. "Se evaluó cuál puede ser la letra chica de lo que se aprobó en general, porque el viernes -mañana- debemos resolver cómo se lleva a la práctica. También se analizó cuál es la competencia del consejo para avanzar sobre el régimen de ingreso de una facultad. No digo que sea clara, pero las normas se interpretan en función de los valores y la coyuntura", dijo Botassi.

El artículo 76 del Estatuto y el artículo 50 de la Ley de Educación Superior (para universidades con más de 50 mil alumnos, como la UNLP) ponen en las facultades la potestad de diseñar los cursos de ingreso, pero para Botassi dejan un margen a la intervención del consejo superior: "mencionan que las unidades académicas deben fijar las condiciones de admisibilidad, pero se podría interpretar cuál es el alcance de esas condiciones. En la mayoría de las facultades los estudiantes asisten a cursos que requieren una asistencia mínima y tienen exámenes, pero nunca se puede privar al ingresante reprobado de la condición de alumno regular. Cuando el estatuto habla de las atribuciones del consejo superior plantea normas que habilitan para intervenir en este tipo de situaciones", opinó Botassi.

31/03/2005 – Diario El Día - La Plata, Buenos Aires, Arg.